Fuiste mi gran amor,
dulce y amargo
resplandor de dos luces
una brillante
y una opaca,
fuego que ardió
llama que se apagó.
Eres mi único amor
y no me arrepiento
panal de doble miel
una que endulzo
y la otra que ensambló,
abeja que los labios me beso
y el alma me pico.
Te amé con amor desesperado
insuficiente y con mayor poder
y aunque estoy angustiado
después de ayer y después de hoy
amor mío, te sigo adorando.

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