¿Ahora qué quieres?
¿A qué vuelves después que te marchaste?
¡No me digas! ¿Qué tú alma me dejaste?
¡Pero como!
Si nunca me la entregaste,
¡Oh, entiendo!
En aquel beso de aquella noche enamorada,
¡Pero, que plasmada!
Porque aquel beso que me diste
Lo borró la golondrina con sus labios
después de que tú me dejaste…

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