lunes, 13 de julio de 2015

ACEPTACIÓN




Por donde quiera
 que escudriño este amor
me encuentro siempre con el dolor 
de no poder amarte
¿y sabes porque? 
porque entiendo 
que las flores no solo se marchitan,
si no también que espantan 
las posibilidades 
de un grato suspirar,
por lo tanto: ya no entrego el alma 
para amar, 
si no solo para que la amen.

No hay comentarios:

Publicar un comentario