viernes, 17 de octubre de 2014

DEJASTE TU ALEGORÍA




Dejaste, ¡oh! tu alegoría
y mi antígeno fue tu florido sépalo
que en el canto del viento como un aliciente
me dediqué a darle notas a la mandolina,

Fecunda las letras del fondo fluyeron
los puntos y comas del verso mío doliente,
que por la teoría de un mal pensamiento
de aquella que amaba nublara su mente...



No hay comentarios:

Publicar un comentario