domingo, 13 de julio de 2014

MUSA, NINFA, MUJER



Un día inesperado en donde el sol 
se despedía para ir a descansar
 el llanto vertía en mis ojos,
pero ese día, en donde mis tristezas
 estaban escondidas yo disimulaba 
mostrarme feliz y sonreía, 
pero mentía, 
porque mi alma de soledad lloraba. 

De pronto, 

un rayo de luz destelló del cielo 
y entre una puerta de luz 
a mi existencia llegó la esperanza, 
y la contemplé, la vi tal como la soñé.

Yo en mis impulsos de querer tocarla 

y en la desesperación de querer saber 
si era real me detuve, 
y pude ver en la visión de la noche 
a mi amada, a la bella 
de mis sueños dorados.

Ella,

 la que apareció de la nada 
y con solo verla perfumó mis rosas.

Ella,

que dulce tiene la mirada tierna, 
a la que sin hablarle 
ya sabe lo que diré sin decirle nada,
a la que me roba un beso 
sin sentir sus labios.

Ella,

la que sus manos de sedas 
acariciaron mi rostro la amo,
a la que dulce tiene los labios 
de musa la sueño,
a la que bella tiene la mirada de ninfa 
yo extraño,

Ella,

la única razón de mi verso sonoro, 
la única causa de la poesía que plasmo
es la canción perfecta 
con letras de amor que yo canto,
es la única noble mujer 
a la que le grito con el alma te amo.

El compañero universo 

con sus doncellas estrellas 
me llama en la noche calma,
y en el momento exacto
me dicta sus frases y me dice contento:
Tú, amigo mío!
dime, donde está tu amada!

A la que le cantas tus versos 

y le dedicas tus prosas!
¿Dónde está la mujer 
por quien tu poesía enamorada 
sus hermosas letras exhibe?

Con voz quebrantada 
y lágrimas que de mis ojos brotan 
respondo:

esa, por quien tu amigo universo 

preguntas la llevo aquí dentro,
en donde no siente el sol 
y comparte mi talento,
ella mora en mi alma 
y reposa en mi pecho,
yo la llevó aquí dentro 
como una paloma que canta,
ella por la que tú me preguntas 
rey del universo amigo,
es la que me regala su beso 
y descanso en su calma.





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