Salen de mi alma los infinitos dolores
Y de mis ojos el llanto seca,
Porque vino el salvador con sus amores
A restituir al alma que peca.
Huyen de mi cuerpo los martirios
De la soledad que antes me opacaba,
Hoy me siento libre como los lirios
Con el mesías la tristeza se acaba.
Marcha lo mundano hacia el oriente
En donde ya no existe la amargura,
Hoy vivo la gracia de la fuente
Y reposo en los brazos de su ternura.
Ato a mí la gloriosa armonía
Que me regala su preciosa luz,
el que le da paz a esta alma mía
El misericordioso señor, mi Jesús.
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario