Quiero tenderle mi amistad amiga
Al que tenga alma de samaritano
El que sus palabras me anime a que siga
Y que en los momentos más duros
me tienda su mano.
Quiero ofrecer este verso de cariño
A todo aquel que me regale esperanza
Al ser que tenga corazón de niño
Y que no me juzgue
poniéndome en balanza.
Quiero regalar el sentimiento mío
A todo ser que tenga blanda el alma
Que en mis inviernos me cubra del frío
Y en sus moradas me regale la calma.
Me despido con mis letras compañeras
Hacia el monte de la paz tranquila
En donde existe el mar de risas vieras
Y la felicidad excesiva se regala
y no se vende ni se alquila.

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