Hasta hoy sigo recibiendo los golpes de la nostalgia. Me han dado tan fuerte como olas que
revientan en las rocas del mar, y solo tengo la opción, de aguantar. Te escribo con las
ansias, no más de saberte bien, hoy podrás estarlo, lo sé, mañana quizás mejor, y yo
teniendo que soportar los embestidos golpes, debo seguir. Te hago saber este mi
padecimiento, queriendo hacer el esfuerzo de no hacerlo, pues he tenido que llorarte, y
amarte siempre en el silencio. Espero pronto poder lograr lo que quiero, darme la
oportunidad de creer, de que no eres indispensable, y que puedo, en otros brazos estar, y
encontrar otra alma que me pueda amar.
Como ofrenda a la mujer que eres, quiero comentar lo grandiosa que actúas, más quisiera
también de mi parte, mencionar que tu benevolencia, es única, sin defecto, efectivamente, es
así. La dulzura y el amor que profesas anuncian tu buena espiritualidad, y lo digo
sobriamente por aquellos que puedan de alguna manera preguntarse porque tanto halago a
una mujer, no piensen que estoy borracho, estoy bien sobrio en pleno uso de razón.
Me gustaría, y lo confieso, tener el don de poder leer la mente sin tener a la persona de
frente, y poder así saber, si aún me amas, o si por lo menos, me quieres, con un cariño,
llegando casi a la magnitud de amar, si te das cuenta, aun mis esperanzas tienen luz, y
aunque estas lejos de mí, puedo aun soñar contigo, eso también me pasa.
Si me lees, trata por favor de entenderme, que el amor es así, valiente, tiene fuerza, y
voluntad para no callar ante los demás lo que siente. Mientras pueda, y ten esto en cuenta, te
cubriré de amor mientras tenga vida a través de cada letra, de cada verso, de cada carta, de
cada canción. te acariciare como bálsamo de amor, lo frágil del alma y la sangre de tu noble
corazón.
Mi querida María,
Voy de pasajero en un viento, que me ha reservado la nostalgia, rumbo al desierto de un
olvido, y no quiero, por supuesto, seguir en el vuelo, pero no tengo otra salida, debo
continuar. Ya me queda poco tiempo para seguir escribiendo, debo descansar un poco, aun
me queda mucho camino por recorrer, y ver si logro llegar al olvido.
Te encarezco que siempre des de ti todo en cada verso, viviendo, sintiendo, llorando,
expresando lo que tengas como nudo en la garganta o como halago o como gozo de cualquier
otra cosa, la cual, te de sonrisas sin penas.
Ten esperanza, orgullo sano, fuerza, voluntad, animo, y sobre todo fe. Yo, seguiré siendo el mismo, el instrumento de las letras, el que canta, y el que ríe, aunque
sea fingiendo por el dolor que llevo conmigo a todos lados. No te conformes con lo que
tienes, y con lo que has logrado hasta ahora, siembra más y más y más, para que sea grande la cosecha que recojas, mantén en ti, el perdón y el amor, siempre, así serás más prospera.
Cuida tu alma del mal, y tu corazón del odio y del rencor, prevalece en la luz, en la cual has
prevalecido siempre. Ve siempre por el sendero de la justicia, corrige tus errores, no juzgues
a no ser que tengas la certeza de que la sentencia es merecida.
Bueno, ya debo descansar, mis ojos se van cerrando, mientras voy en el vuelo, dormiré un
rato, y tratare de soñar que en tus brazos voy volando, al bosque del amor sin olvido.

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