martes, 14 de julio de 2015

LA FUERZA DE SU MIRADA




En el efusivo vuelo de un canto nupcial,
la sinfonía del viento besó mi alma,
y un suave y delicado jazmín con su olor fragante,
me robó un suspiro.

Cuando vi sus ojos 
como llamas penetre intensamente en su mirada,
y logré ver más allá de sus adentros
las crisálidas blancas de su alma ilusionada.

Estás confundido me dijo la amada- 
¿porque he de estarlo 
si más bien admirado están mis latidos le dije,
acaso no es un deleite un suspirar tan divino?

Sonrojada la hermosa soltó una sonrisa 
tan bella y primorosa,
en que su luz desbordó cuando ella sintió
los vientos que acariciaban su rostro.

El compás del sueño se apresuró a realizarse, 
y entre campiñas de rosas y campos de lunas,
la fiel mariposa agitó sus alas, para volar a su amado.

El fantasma de la canícula del amor huyó
y las cortinas celestes en el áureo se fijó,
llegaron los silbidos de aves 
se escucharon los clarines de hadas 
y las piedras de fuego se volvieron cristal.

Dijo la adorada!- ¿ves tú los infinitos del cielo? 
solo la llama que dentro del alma se enciende respondí yo!

Se vio la fuerza de su mirada presumiendo 
que encantada sus vacíos se llenaban,
su templo exquisito despertó 
de tanto tiempo sin sentires,
ella lloraba de alegría,
ella danzaba de entusiasmo
ella reía y reía mientras cantaba y cantaba.

Así fue el principio de un comienzo sin final, 
en donde las ondas de dos agitaciones formaron 
la molécula de un descomunal amor, 
entre ella y yo.

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