Es tan divino
lo inevitable que siento...
que se
enciende el pensamiento
a este amor
excesivo,
y delicado y
dulce,
con un sonido
de enamoradas liras
con acordes de
sentimiento
y te beso amor
mío
en la silueta
del éxtasis de mi cerebro.
Es tan fino y
puro
lo que se
mueve en mis adentros
que todo va
con tal respeto,
y te juro
amor, que no te miento
cuando digo
que esto que siento
es mi delirio.
Dios mismo es
testigo
de la semilla
que en mi germino
aquella tarde
cuando te vi
y mi alma se
enamoró.

No hay comentarios:
Publicar un comentario