Mi muy querida, disculpa por escribirte y tomarme el atrevimiento de redactarte a través de esta tecnología que tú conoces mis sentimientos y pensamientos.
Mi Mariposa,
Ya casi llego al borde de la locura por no saber nada de ti por lo cual me apresuro a mandarte estas líneas, ¡cuánta falta me has hecho estos últimos días en que no he estado muy bien de salud! como tú conoces mis males, como nadie me hubieras puesto bueno en seguida, con mucha razón la ausencia hace que te quiera más y que más que cariño hace que te amé cada segundo con amor loco. Deseo saber cómo has estado, que ha pasado contigo desde aquel momento que acontecieron las cosas, me di cuenta que estabas no muy bien ¡ojala que sigas muy bien de salud, espero que hubieras mejorado y que estés como siempre, bella, hermosa, risueña y ojalá feliz… he querido saber de ti pero nadie podría ayudarme en ese sentido, es más seguro que sepas tú de mí que yo de ti… espero que te esté yendo bien con tu tesis de aprender a estar sin mí y te deseo suerte para el día de tu exposición si es que aún no las hecho en ti misma. Bueno yo de mí que puedo decirte que tú no te imagines, que he tratado de superar lo acontecido entre nosotros pero se me ha hecho difícil superarlo e imposible olvidarte, hasta hoy no logro entender porque tuvieron que terminar así las cosas cuando todo se veía desde otra perspectiva ¡bello!, bien sabe Dios que hubiera querido escribirte antes, desde mis arranques locos, pero bien sabe Dios también las preocupaciones que he vivido, la continuidad de la tristeza y el dolor por haberte perdido, y después de todo, la inevitable mala salud. Pero bueno aquí estoy viviendo con el recuerdo de los días hermosos y las horas perfectas que junto a ti viví, tengo en mi poder aquellas fotos que me regalaste, y cada vez en ellas veo el amor con el que en ellas me enviaste en aquellas tardes, en aquellas noches, y que con querer o no, profetizaste lo que me dijiste ( te amo mi amor pero prefiero dejarte) eso fue parte de tu dedicatoria en una de las ultimas fotos… estás tan lejos pero te siento tan cerca cada vez que veo tus fotos. Así es mi vida últimamente a lo que se refiere a mi amor por ti, las horas sin ti se me hacen eternas y el extrañarte tanto me enloquece, ha sido muy duro para mi acostumbrarme a no escuchar tu voz, al no sentirte cerca, al no tener el calor de tu persona y al no poder leer aquellas palabras que me hacían soñar ¡gracias por eso! porque a pesar de todo fuiste muy buena conmigo… no voy a negar también que no extraño el sonido de tu risa, el roció de tus enojos, y aquella brisa que tal vez recuerdas me ponía la piel eriza (sabes de que hablo) en fin de muchos buenos y lindos recuerdos que han quedado guardados en mi memoria, y como no recordar también aquella última tarde que estuvimos juntos detrás del teléfono, esa fue la último día y parte de la noche que pase junto a ti en la distancia, ¡qué curioso! el primer hola que te di y el último adiós fueron apurados... y creo que más el último adiós que el primer hola fue fugaz… me río porque aunque sufro, los recuerdos bonitos me causan alegrías y alejan por un momento la tristeza que como hiedra me abraza… sabias que te he escrito muchos de tantos poemas, pero el poema perfecto aun no lo he escrito porque no existen las palabras bellas, precisas y exactas para describir lo que eres y lo que siento.
Amada mía,
Quiero decirte que mi mayor anhelo es que seas feliz y que encuentres al hombre perfecto de tus sueños, a tu príncipe azul, que goces la vida, que luches por ella, que sigas preparándote, que cada día te animes a superar más las metas trazadas que solo tú conoces, quiero pedirte un favor y no lo tomes a mal, quiero que cuando escuches aquella canción última que te dediqué te acuerdes de mí, no como lo que fui, porque la verdad, no sé lo que fui para ti, si tu amor, si tu pasa tiempo o tu amigo, no lo sé, pero lo que hubiera sido cuando la escuches recuerda que un amigo en la distancia te adora, y que te la dedica recordando lo que fuiste, lo que eres y serás.
Amor mío,
Con estas últimas tristes líneas solamente expresaré la única verdad y razón de mis motivos, que con la única apariencia de piedad y comprensión pueda aclararte a través de esta nota la defensa del sentir que por ti adorada llevo dentro. He podido consolarme con la fuerza propia de la voluntad para tratar de superar lo vivido, aunque no fuiste del todo benévola la última vez perdiste por completo la amabilidad de tu indulgencia con impulsos ajenos a tu voluntad aunque digas lo contrario, la ironía de tu decisión fue acompañada de tu iracunda personalidad por mí, desconocida, causando así en mi interior un grande dolor, olvidándote que dentro de ti vive una perfecta filosofía, pero despertaste tu apatía destruyendo mi plasmada teoría, matando así la utopía matinal que en mi fecunda. Tú anatomía fue la incorrecta, no pudiste analizar correctamente la personalidad de mi interior, dejándote solamente arrastrar por lo exterior de aquellos que sin causa alguna y sin conocerme me juzgaron en remotos señalamientos y en sus alegorías de suposiciones inverosímiles por la apatía de ver a alguien feliz, mientras yo me fui y seguí y sigo adelante inmutable con mi amor por ti, y aunque fuiste nefanda con esa actitud irreconocible, en tu audaz decisión supiste ser sagaz aunque aquellos con su metáfora y apariencia de piedad reafirmaron una apología sin bases ni fundamentos, pero aquí estoy recorriendo desorientado las cuatro paredes de mi oficina entre las tristes galerías de los recuerdos y el desahogo que te expreso. Sin embargo te amo más que a nadie, y desconsolado canto, fuera de tono quizá, visito de vez en cuando tú fotografías y la profecía detrás de ellas que al principio te mencioné... Extraño las noches que pase contigo conversando, haz poblado tanto mi vida es estos tiempos que si cierro los ojos y no pienso en nada aparece tu imagen y tu voz, ayer cuando me dormía, así te ví y te oí de pronto, desperté sobre sobre saltado y quedé muy acongojado, pensando en ti con mucha ternura y también en como he ido perdiendo todo…Te digo esto y enseguida me asusto. En los últimos días estuviste no solamente muy tierna conmigo si no también muy dulce, benévola e indulgente, pero no quiero irritarte con mi melancolía, de todos modos cuando leas este escrito, espero por favor que me escribas, temblaré un poco lo sé, ojalá si llegas a escribirme no lo hagas diciéndome que todo se acabó y que es inútil seguir la correspondencia, tú sabes que hay muchas cosas que no hicimos y que nos gustaría hacer juntos, además, recuerda lo bien que nos entendemos cuando estamos juntos, recuerda como nos hemos divertido, como nos amamos, perdóname el "nos" si he sido sentimental perdóname por favor. Me gustaría ser más inteligente más certero, escribirte cartas maravillosas, poemas mágicos, pero debo resignarme a conjugar el verbo amar, a repetir por milésima vez que nunca amé a nadie como te amo a ti, que te admiro, que te respeto, que me gustas, que me diviertes, que me emocionas, que te adoro. Que el mundo sin ti que ahora me toca, me deprime y que sería muy desdichado no encontrarnos en el futuro. Te beso, mi amor, y pido perdón por mis necedades, perdona este testamento desconsolado, con la doble inquietud de un enamorado preocupado, pero tengo que confesar mi espantoso miedo de perder tu cariño, tus más mínimos gestos, los malos como los tiernos, que adquirieron un gran valor que duplica mi angustia. Hoy te extiendo mi mano amiga, deseo que si algún día nos logramos ver o si por cosas del destino nos llegamos a encontrar por favor no me ignores, porque yo no me he despedido siendo tu enemigo, al contrario me he despedido siendo tu amigo, siempre te cuidaré aunque esté ausente, siempre estaré presente, siempre estaré muy cerca de ti, aunque no me mires y aunque no me sientas…
Tesoro mío,
Perdona mi tristeza aunque tal vez no te interese pero debía expresar mi sentimiento triste, ya no tengo más nada que decirte, excepto que te amo, que te amo y que pienso en ti todo el tiempo, y que te admiro intensamente, tu mente, tu persona, tu carácter y tu espíritu, por mucho y lejos, por encima de lo que estas cualidades puedan existir en otra persona a quien hubiera conocido. Bueno yo me despido no con un hasta nunca, si no con un hasta pronto, recuerda que lo que sucedido entre nosotros por mucho o muy poco es parte de nuestra historia y no podemos negar que fui parte de ti y que eres parte de mí, gracias amada mía por enseñarme el verdadero amor y por ser como eres, nunca cambies, yo siempre te recordaré como lo que fuiste, eres y serás para mí , mi musa, mi amor y mi amiga, y siempre te escribiré una nueva canción, cientos de versos luz mía e incontables poemas de amor.
Mi adorada
Con todo mi corazón siempre tuyo
Te amé, te amo y te amaré...
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario