domingo, 14 de septiembre de 2014

TUS DULCES MIELES





Mujer hermosa,
mujer maravillosa,
tu delicioso pan fascina,
tus dulces mieles me excitan y enloquecen
me das, tu amor mío, 

el deseo loco de querer hacerte mía
en el silencio de mi madrugada pensativa
a mis blancas noches de deseadas fantasías
en donde duerme el ardiente fuego que se prende.

Mujer sublime,
mujer candente,
de incomparables melodías que al alma encienden
risueña rosa que el viento acaricia y alaba
capullo de inocencia al sexo apóstata
blanca luz de esfera y humilde sin cesar
porque en ti se refugia el ave
aquella que quiere cantar,
mujer maternal, esposa y amante
mi alma te anhela y aún más te quiere besar.

Ostia de mi misa pecadora
sacramento de tu existencia prohibida
estoy hostigado de la vida mía sin tenerte
y desamparado por el ocaso 

que no alumbra mis cienes
cuando desapareces,
tus velas como barco se mecen y me confundo
veo en mi mente que me saludan tus olvidos
a lo lejos, con una copa en la mano y una sonrisa
que alborota mi intrigante sospecha.

¡Mágica y elocuente,
en las aguas del sueño,
te veo sonriente como un cisne,
como una rama de primavera!
versos brotan del alma al verte
y vienen a la mente las canciones,
las flores perfuman el instante de amarnos
mientras que el callado silencio se duerme
y aparece la bella durmiente a estamparme su beso…



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