Fue no más emoción de tu parte
y no amor a como me lo juraste,
mientras yo te seguía amando
mientras yo te seguía amando
tú de mi más te burlaste,
¡Qué mal por ti!
¡Qué mal por ti!
que parecías mariposa
y resultaste ser serpiente
y resultaste ser serpiente
que el alma me envenenaste…
Pero aquí estoy aun,
vivo sin haber muerto a tal veneno
¿Qué te parece mujer?
¿Qué te parece mujer?
mientras tú me mordías el alma
yo con mi calma me sanaba en silencio
la herida mortal que me causaría la muerte…
yo con mi calma me sanaba en silencio
la herida mortal que me causaría la muerte…
Comprendo ahora lo que ayer no comprendía,
Que fingiste amarme tal vez,
Que fingiste amarme tal vez,
para ver si en mi conseguías, el olvido profundo
de aquel que antes de mí en tus adentros vivía…
¡Eres cómplice del engaño!
Que a las vidas destruye
de aquel que antes de mí en tus adentros vivía…
¡Eres cómplice del engaño!
Que a las vidas destruye
sin importar consecuencias
en las almas de aquellos
en las almas de aquellos
de los que saben amarte…
Fue solamente tu juego
y no fue real el sueño que me regalaste,
En lo que yo me entregaba más a ti,
En lo que yo me entregaba más a ti,
más profundo me engañaste…
Que lastima me das,
que en vez de ser alondra
que volaba y cantaba
Te convertiste en avispa
Te convertiste en avispa
que al corazón pica y al alma mata.

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