jueves, 14 de agosto de 2014

NAVEGANDO ENTRE MI PIEL



Siento aún tus manos después de ayer
navegando entre mi piel,
y siento tu caricia aun en mi pecho
después de aquel momento de tu entrega total…
y aquel tibio beso, en donde tú suspiraste
cuando a mi te entregaste en el instante casual…

¡Ay, como dejar de recordar aquel ayer!
imposible es dejar de pensarte
si eres mi cristal para verte sin cesar.
¡oh, dios mío! todo fue antes que hoy
y después de hoy seguirá siendo después de ayer…

Frágil era tu boca de rosa,
si, la recuerdo muy bien,
labios caramelosos
en donde el beso blanco del amor
prendían la llama de aquel entonces
del placer sin condición…

Nos volvimos cadenas con nudos entre lazados
tú y yo, los dos enamorados,
encendidos por el fuego
del deseo y la pasión…
y así bien unidos como nudo de dos dobleces
nos entregamos sin temor…

Vírgenes eran tus labios mi amor,
sin antes ser besados, lo sé bien,
y yo los desnude
en ellos broto el suspiro candente
que sacaste de repente
en aquel instante que sentiste tu primer beso de amor…





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