En las hojas del árbol
escribo mi dulce dolor
escribo mi dulce dolor
y sobre la tierra mis dedos
escriben mi adorado sufrir,
escriben mi adorado sufrir,
las horas que vienen me traen noticias
de un amigo que llora
y las olas que van las tristes nostalgias
de un hermano que ríe.
El sol ardiente con sus rayos de oro
enamora al alba
y el viento que canta
con sus suaves notas me regala la calma,
¡pero el hada que baila ya no sonríe
y tiene triste el alma!
mientras que el gorrión que lloraba
al igual que yo sorprendido le canta.
Los ritmos del arpa ya no son de alegrías
ni las suaves liras obsequian la esperada armonía,
las rosas del campo perfuman
las alas de un jilguero que sufre
mientras el viento con sus invisibles
brazos cobija del frío a la musa contriste.
La luz de la estrella que brilla
me da un beso en la frente
me da un beso en la frente
y la celosa poesía me enamora
cantando sus rimas,
cantando sus rimas,
al momento que despierta
cansado el soneto amigo
cansado el soneto amigo
mientras grita! que regrese al reposo,
la prosa amada del poeta embriagado.
la prosa amada del poeta embriagado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario